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Qué hacer cuando llega la rabia

Hay una meditación de cinco minutos para la rabia en el canal. Esto va de cuándo sirve, que no es cuando uno la buscaría.

por Paulina Contreras M.

La rabia no avisa. Y cuando llega, quien está al lado tiene poco margen y ninguna gana de leer una teoría.

Así que esto va al grano: hay una meditación de cinco minutos en el canal, y lo que más importa de ella no es cómo es, sino cuándo se pone.

La rabia no es el problema

En El Bosque de las Emociones, Kora aprende que ninguna emoción sobra: el miedo la protege, la calma la ayuda a pensar, y la rabia le da fuerza para defenderse. La rabia está avisando de algo —un límite que se cruzó, algo que se sintió injusto, un cuerpo que ya no da más—, y quitarla de en medio es quitar el aviso.

Lo que hay que acompañar no es la emoción. Es lo que se hace con ella.

La meditación

Meditación para niños - RABIA ❤️‍🔥 Kora y la Llama Roja | Calma y regulación emocionalVer en YouTube

Si no puedes poner un vídeo —o prefieres decirlo tú, que casi siempre funciona mejor—, la meditación está escrita entera, para leer en voz alta o imprimir.

Dura cinco minutos y medio. No te voy a contar lo que pasa dentro: si se la vas a poner a alguien, míratela tú primero. Eso vale para esta y para cualquier otra cosa que pongas.

Cuándo ponerla, y cuándo no

Se pone antes, en un rato tranquilo, cuando no hay nada que resolver y nadie tiene que calmarse. Ahí es donde se aprende: cuando la rabia llegue de verdad, la Llama Roja ya va a ser alguien conocido y no una propuesta nueva en el peor momento.

Y se pone después, cuando ya pasó y queda ese cansancio raro que deja la rabia. Ahí sí puede recibirla.

Y mientras dura

Mientras dura hay mucho menos que hacer de lo que nos gustaría, y esa es la parte incómoda:

  • Quedarse cerca, sin encima.
  • Bajar la voz en vez de subirla.
  • Menos palabras. Una frase corta, repetida, y nada de razonar: ahí no hay con quién razonar todavía.
  • Cuidar que nadie se haga daño, y esperar.

Eso no es rendirse. Es lo que hay: una rabia se pasa, y lo que decide cómo termina suele ser lo que hizo el adulto, no lo que dijo.

Qué preguntar cuando ya pasó

El Bosque de las Emociones termina con una actividad para hacer en la mesa, y tiene un paso que sirve exactamente para esto: dibujar un bosque donde cada emoción es un árbol y preguntar cuál cortaría. Si contesta que el de la rabia, no lo corrijas. Esa es la conversación, y corregirla la cierra justo donde empezaba a servir.

Y si la que se enrabia eres tú

Pasa. Y un adulto que grita no es un adulto que hizo mal el método: es alguien que también estaba desbordado y no tenía a nadie al lado bajando la voz.

Este guía de abajo es el mismo que está dentro del cuento, y aquí es para ti. Son catorce segundos por vuelta y se puede hacer de pie, en la cocina, antes de volver a la habitación.

Respirar como Kora

Cuando una emoción viene muy fuerte, el cuerpo va rápido. Esto lo frena un poco. Se puede hacer sentados, tumbados o caminando, y no hay que hacerlo bien.

  1. Inhala contando hasta 4. Toma aire por la nariz.
  2. Sostén contando hasta 4. Guarda el aire dentro.
  3. Exhala contando hasta 6. Suelta el aire por la boca.

Si quieres seguir por el lado del cuento y no del vídeo, El Bosque de las Emociones se lee en voz alta en unos minutos y trae la actividad de la que hablaba arriba.

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