Kora y la Llama Roja
La rabia no es el problema; no saber qué hacer con ella, sí. Aquí se la escucha, se la arropa y se la deja bailar tranquila. Tres frases para repetir.
Bienvenida al bosque mágico
Hoy vamos a escuchar un cuento especial.
Es sobre una llama pequeña, roja y brillante.
Una llama que vive dentro de ti y que a veces se enoja mucho.
Pero no te preocupes, hoy vamos a conocerla, escucharla y aprender cómo calmarla con amor.
Respirar profundo
¿Listos para imaginar?
Cierra los ojitos y respira suave, como si olieras una flor.
Inhala y exhala lentamente.
La llama bailarina de la rabia
Imagina que en tu pecho hay una lucecita roja, como una pequeña llama bailarina.
Esa es tu emoción de la rabia.
A veces aparece cuando algo no sale como quieres.
La llama no es mala, solo quiere ayudarte, quiere decirte: esto no me gusta.
Pero si crece mucho y no la escuchamos, puede quemar cosas sin querer.
Palabra mágica 1
Repite después de mí.
Yo puedo escuchar mi llama sin enojarme.
Imagina que estás en un bosque mágico.
El rincón de las llamas suaves
Está lloviendo muy despacito y hay un lugar especial, el rincón de las llamas suaves.
Allí las llamas aprenden a brillar sin quemar.
Respiran, juegan, se calman con la lluvia.
Tu llama también puede ir allí cuando lo necesite.
Solo necesita tu ayuda y tu cariño.
Palabra mágica 2
Repite después de mí.
Cuando siento rabia, puedo respirar y calmar mi fuego.
Arropar a la rabia con ternura
Ahora imagina que te acercas a tu llama con una manta suave.
La arropas, le hablas con dulzura.
Estoy aquí. Ya pasó, vamos a respirar.
Le dices, y tu llama se vuelve naranja, luego dorada, y empieza a bailar tranquila.
Palabra mágica 3
Repite después de mí.
Puedo cuidar mi rabia con amor.
Ahora tu llama está contigo y cada vez que practiques esto, ella aprenderá contigo.
Puedes abrir los ojos cuando estés lista o listo.
Y recuerda, tu llama ahora es tu amiga.