Respira y Abrázate
Un abrazo hecho con la propia respiración: oler una flor, soplar una burbuja. Cierra con lo que conviene saber antes de hacerla con un niño.
Bienvenida
Hola, ¿qué tal? Soy Kora y estoy muy feliz de estar aquí contigo.
Hoy vamos a aprender a hacer algo mágico. ¿Quieres?
Vamos a darnos un abrazo usando nuestra propia respiración. Será nuestro súper poder secreto.
Preparar nuestro cuerpo
Primero vamos a preparar nuestro cuerpo. Mueve un poquito los dedos de los pies.
Hola, deditos. Y ahora mueve los deditos de tus manos. Hola, manitos.
Muy bien.
Empieza la meditación
Ahora busca tu lugar favorito para descansar. Puedes sentarte o acostarte.
Si quieres, puedes traer tu peluche preferido para que haga la magia contigo.
Pausa
Ahora, si te sientes cómoda, cierra tus ojitos suavemente.
Lleva tus manos a tu guatita, a tu pecho, donde sientes tu corazón.
Vamos a sentir cómo nuestro cuerpo se mueve al respirar. ¿Listos para el primer abrazo de aire?
El abrazo de aire
Vamos a tomar aire por la nariz como si estuviéramos oliendo la flor más rica del mundo.
Huele esa flor.
Y ahora botamos el aire muy suavecito por la boca, como si sopláramos una burbuja de jabón gigante que no queremos que se rompa.
Lo hiciste increíble. Vamos de nuevo. Huele la flor por la nariz. Inhala.
Siente cómo tu guatita o tu pecho se inflan como un globo.
Y ahora sopla la burbuja de jabón.
Siente cómo el globo se desinfla suavecito. Este abrazo de respiración es mágico.
Cuando respiramos así, nuestro cuerpo se siente tranquilo y seguro.
El jardín secreto
Ahora imagina que dentro de ti hay un jardín secreto y solo tú puedes entrar.
¿Cómo es tu jardín? ¿Tiene flores? ¿De qué colores son?
En mi jardín hay flores moradas, amarillas. Y en el tuyo, quizás hay mariposas que vuelan o un pastito suave para acostarse.
Pausa
Regar el jardín
Cada vez que hueles la flor y soplas la burbuja, es como si regaras tu jardín secreto.
Todas las flores se ponen más brillantes y felices.
Si un día aparecen nubes de tristeza o truenos de enojo o monstruitos de miedo, ya tienes tu súper poder secreto.
Puedes volver a tu abrazo de respiración todas las veces que lo necesites.
Solo tienes que poner las manos en tu guatita, oler la flor y soplar la burbuja.
Yo también lo hago. Respirar así es como darme un cariño a mí misma.
El último abrazo de aire
Te mando un último abrazo de aire suave, como una pluma que vuela y llega hasta ti para decirte que eres increíble.
Pausa
Recuerda que tu jardín secreto y tu abrazo de respiración siempre, siempre están contigo.
Pausa
Cierre
Y ahora, muy despacito, mueve tus deditos otra vez.
Estírate como un gatito. Eso.
Y cuando estés listo, puedes abrir tus ojos.
Pausa