Mi árbol guardián
Un árbol de raíces hondas que lleva dentro todos los vientos que lo hicieron fuerte, y te presta esa fuerza. Va de sentirse protegido, más que de calmarse.
Bienvenida al bosque de la escucha
Hola, pequeña estrella.
Soy Kora, tu koala del bosque de la escucha, y hoy vamos a hacer un viaje muy especial, un viaje hacia un lugar que vive dentro de ti.
Hoy vamos a encontrar un árbol muy especial que vive en tu corazón, un árbol guardián que siempre está ahí para cuidarte y protegerte.
Un lugar muy tranquilo y muy seguro al que puedes volver cuando necesites sentir paz y fortaleza.
Respiración profunda
¿Estás listo, pequeña estrella? Entonces vamos a comenzar.
Para llegar a este lugar especial, vamos a preparar nuestro cuerpo con respiraciones suaves.
Busca un lugar cómodo donde puedas sentarte o acostarte.
Cierra suavemente tus ojitos, como cuando te preparas para dormir.
Ahora vamos a respirar juntos. Inhala por la nariz.
Despacio, como si estuvieras oliendo la flor más bonita del mundo.
Y exhala por la boca, suave, como si estuvieras soplando una pluma para que vuele.
Muy bien. Vamos a hacerlo una vez más. Inhala.
Siente cómo el aire llena tu pecho de calma. Y exhala. Suelta todo lo que no necesitas.
Perfecto, pequeña estrella. Tu cuerpo ya está listo para este viaje mágico.
El camino hacia el árbol
Entonces, vamos a comenzar.
Ahora imagina que estás en un sendero muy hermoso.
Es un camino suave, como una alfombra de hojas doradas.
Sientes que cada paso te lleva hacia algo muy especial.
A cada lado del camino hay flores de muchos colores: rojas, amarillas, violetas.
Todas te sonríen mientras caminas. El sol toca suavemente tu piel.
Una brisa tibia acaricia tu cabello.
Te sientes seguro, te sientes tranquila.
El encuentro con tu árbol guardián
Y mientras caminas por este sendero mágico, empiezas a ver algo maravilloso a lo lejos.
Es un árbol, pero no es cualquier árbol: es tu árbol guardián.
Ahí está tu árbol guardián. Es grande y fuerte.
Sus raíces están muy profundas en la tierra, como si fueran los brazos más fuertes del mundo abrazando el suelo.
Su tronco es ancho y sólido, tan sólido que nada puede hacerle daño.
Sus ramas se extienden hacia el cielo como brazos protectores que te van a cuidar.
Acércate a tu árbol guardián. Pon tus manitas sobre su corteza.
La sientes: es rugosa, pero cálida.
Y cuando la tocas, sientes una fuerza muy especial que pasa de él hacia ti.
Es la fuerza de todos los días soleados, de todas las lluvias que lo han hecho crecer, de todos los vientos que lo han hecho más fuerte. Y ahora esa fuerza también es tuya.
El refugio bajo las ramas
Ahora camina alrededor de tu árbol guardián y encuentra el lugar perfecto para sentarte.
Ahí donde sus raíces forman como un sillón especial solo para ti.
Siéntate cómodamente, apoyando tu espalda en el tronco fuerte de tu árbol.
Sus ramas grandes se extienden sobre ti como un techo protector, como un paraguas mágico que siempre te va a cuidar.
Mira hacia arriba.
Entre las hojas puedes ver pequeños rayitos de luz dorada que bailan.
Es como si tu árbol guardián te estuviera mostrando que la luz siempre está contigo.
Aquí te sientes completamente seguro, completamente protegido.
Este es un lugar especial y siempre, siempre va a estar aquí para ti.
El animalito compañero
Y ahora, pequeña estrella, algo mágico va a suceder.
Desde entre las raíces de tu árbol guardián aparece un animalito muy especial.
Un animalito que viene a acompañarte y cuidarte.
Puede ser un gatito suave de pelaje sedoso que se acurruca junto a ti y ronronea bajito.
O tal vez es un perrito fiel de ojos brillantes que mueve su colita, contento de verte.
Quizás es una mariposa de colores hermosos que danza a tu alrededor con sus alitas como pétalos.
O puede ser cualquier otro animalito que tu corazón elija, el que más te guste, el que te haga sentir más acompañado. Míralo, ya está contigo.
Este animalito guardián siempre va a estar en tu árbol especial esperándote, cuidándote, siendo tu mejor amigo fiel.
El mensaje especial
Ahora, tu árbol guardián tiene algo muy importante que decirte.
Escucha con tu corazón estas palabras especiales.
Pequeña estrella, tú eres muy valiente, más valiente de lo que imaginas. Cuando te sientas pequeño, recuerda que llevas dentro la fuerza de este árbol, la fuerza que no se rompe, que no se rinde. Eres importante, eres querido, y siempre, siempre habrá alguien cuidándote.
Cuando necesites sentirte fuerte, regresa aquí, a tu árbol guardián. Él siempre estará esperándote.
Y recuerda: en tu corazón vive la misma fuerza que hace crecer los árboles más grandes, la misma luz que hace brillar las estrellas. Eres especial y eres amado.
Cierre suave
Es hora de regresar, pequeña estrella, pero llevas contigo todo lo que has sentido aquí: la fuerza de tu árbol guardián, la compañía de tu animalito especial y la certeza de que este lugar siempre estará en tu corazón.
Despídete de tu animalito guardián. Dale las gracias.
Él estará aquí cuando regreses.
Pon tus manitas una vez más sobre el tronco de tu árbol.
Siente su fuerza y permite que esa fuerza se quede contigo.
Ahora, poco a poco, vamos a regresar.
Siente otra vez el sendero suave bajo tus pies, las flores que te sonríen, la brisa tibia.
Empieza a mover despacito tus deditos de los pies.
Mueve suavemente tus deditos de las manos.
Respira profundo y, cuando estés listo, abre tus ojitos.
Regresa aquí, pero con tu corazón lleno de fuerza, de paz y de amor.
Bienvenido de vuelta, pequeña estrella.
Recuerda que tu árbol guardián siempre estará ahí, en tu corazón, esperándote.
Hasta la próxima aventura en el bosque de la escucha.